FOTO: KELLY SIMONS PRESENTANDO PROTOTIPO REALIZADO PARA REPRESENTAR SU PROPUESTA PARA LA LIBRETA DEL FUTURO DE LA MARCA MIQUEL RIUS

Aunque ambos términos Design Thinking y Visual Thinking están tomando cada vez más fuerza en el entorno de la innovación, el diseño estratégico y la resolución creativa de problemas, hemos identificado que los términos se utilizan indistintamente.

Una razón puede ser debido a que ambas metodologías están compuestos por la palabra thinking. Queremos ayudar a clarificar la diferencia entre ambos, desde nuestra experiencia como facilitadores de metodologías y herramientas del mundo del diseño por más de 15 años, tanto en proyectos de diseño arquitectónico como en el entorno de la innovación organizacional y social. 

Vamos a empezar por definir qué es el Design Thinking.

El Design Thinking  es una metodología, como bien lo indica su nombre, que se basa en adoptar la forma de pensar y el proceso de trabajo de los diseñadores. Su propósito es aplicar los principios y herramientas propias del entorno del diseño, para generar soluciones innovadoras.

¿En qué contexto se puede aplicar el Design Thinking?

El término acuñado en el contexto del diseño industrial, por la empresa IDEO, se ha extrapolado para afrontar retos y para la resolución creativa de problemas en diferentes contextos y sectores. Ha tomado mayor fuerza en  el entorno empresarial también a nivel social como oportunidad para resolver problemas de forma colectiva. Inclusive se puede trabajar  en el contexto de desarrollo personal.

¿Todos podemos trabajar con el Design Thinking?

Independientemente del sector u organización, en el momento de afrontar un reto, es importante constituir un equipo multidisciplinar formado por personas de diferentes perfiles y ámbitos profesionales. La finalidad es tener la oportunidad de analizar la situación desde diferentes perspectivas, además de propiciar el intercambio y aportación de ideas diversas. Gracias al gran número de perspectivas y estas dinámicas participativas, aumenta el campo de oportunidades en la generación de soluciones.

Imagen: Workshop Co-creación con el usuario para la innovación de producto, a través del Design Thinking para el diseño de 4 electrodomésticos de la marca BEKO: Lavavajillas, horno, refrigerador y lavadora.

En la generación de soluciones que pueden ser tanto de productos, servicios, proyectos y/o estrategias, según los requisitos de cada proyecto u organización, el proceso de Design Thinking se enfoca en identificar las necesidades de las personas. Se da inicio al proceso planteando la pregunta: ¿Qué problema necesita resolver una persona en concreto o un grupo de personas?

Imagen: Detalle VisualStorytelling realizado por Alexandra Etel para Greenpeace Spain

Las tres principales fases del proceso son:

La metodología de DesignThinking sigue una serie de pasos, resumidas en 3 principales fases que nos lleva a:

  1. OBSERVAR para analizar la situación actual del reto, identificar y empatizar con las necesidades del usuario.
  2. IDEAR para generar soluciones innovadoras a través de sesiones creativas y prototipos que satisfacen esas necesidades.
  3. IMPLEMENTAR soluciones a partir de testar y validar las mejores ideas.
Imagen: Esquema proceso de DesignThinking por d+b Intersection

Podemos concretar que el design thinking es un método para resolver problemas de forma creativa.

Siguiendo lo anteriormente descrito, definimos el proceso de Design Thinking como una metodología que facilita la generación de soluciones innovadoras según las necesidades de las personas, mediante la creación y/o modificación de productos/servicios que realmente las satisfagan de manera eficaz. La dinámica del proceso de trabajo conlleva la utilización de diversas herramientas del mundo del diseño, entre ellas el Visual Thinking.

Compartimos el video del dschool Crash course in Design Thinking de la Universidad de Stanford que explica la metodologia de forma muy clara y amena.

Diseño es una palabra graciosa. Algunas personas creen que “diseño” significa cómo se ve. Por supuesto, si investigas con mayor profundidad, te darás cuenta de que realmente significa cómo funciona. Steve Jobs

¿Y en qué consiste el Visual Thinking?

Por otra parte,  Visual Thinking (Pensamiento visual) es una metodología que supone utilizar el canal visual. Es la capacidad de tangibilizar pensamientos a través de su representación visual con imágenes, dibujos, ilustraciones, esquemas, diagramas, moodboards, infografías, y modelos físicos.

Imagen: Detalle de un Moodboard realizado por alumnos del Master Innovation in Hospitality Management del HTSI

Su relevancia radica en que su aplicación en diferentes formatos visuales, ayuda a:

  • comunicar temas complejos de forma sencilla
  • sintetizar información
  • plasmar y recoger la creatividad de un proyecto
  • representar visualmente las opiniones y propuestas del equipo
  • crear consenso en torno a un tema
  • a nivel individual permite plasmar estrategias personales para trabajar temas personales y/o profesionales.

Está demostrado científicamente que la representación visual acelera el proceso de asimilación, comprensión, formulación de la información y toma de decisiones en un 24% en relación a un documento con texto escrito.

Veamos por ejemplo, qué ocurre con la descripción de la palabra cubo, primero con un texto y seguidamente con una imagen.

En la imagen superior, observamos cómo la representación gráfica aumenta la comprensión del elemento descrito. De aquí el dicho:

Una imagen vale más que mil palabras.

Las principales ventajas del Visual Thinking son:

  1. Desarrolla un lenguaje común simbólico que facilita la colaboración en entornos multidisciplinares, y especialmente multiculturales.
  2. Un esquema visual de un proyecto es recordado más fácilmente por los participantes que una descripción con palabras.
  3. Actúa como catalizador de la creatividad al ofrecer una visión diferente y representación visual de los conceptos, especialmente en personas de formación técnica.

Conclusión

El Design Thinking  es un método por fases para generar soluciones innovadoras centrado en las necesidades de las personas.

Por otro lado, el Visual Thinking es un conjunto de herramientas visuales. El mismo se puede utilizar de forma transversal durante todo el proceso de Design Thinking.  Las aplicaciones son:

  • la creación de resúmenes visuales en tiempo real como el Graphic Recording
  • la generación de Mapas Mentales
  • el trabajo con plantillas como los Business Model CanvasEmpathy Maps y Storyboards
  • el trabajo visual con post its
  • la creación de Journey Maps
Imagen: Workshop DISEÑO EXPERIENCIAS DE USUARIO (CUSTOMER EXPERIENCES DESIGN) para uno de los establecimientos hotelero d ella cadena Meliá Hotels & Resorts 

Para todos aquellos que han participado en sesiones de trabajo creativo, con ambas metodologías, han podido constatar cómo el Visual Thinking acelera y ofrece claridad durante el proceso de Design Thinking. La representación visual de las propuestas y soluciones a través de dibujos, imágenes y prototipos, acelera el proceso de tangibilización de las ideas y de la toma de decisiones.

En nuestro caso queremos destacar la habilidad de llevar a cabo ambas metodologías como un conjunto integrado para ayudar a las organizaciones a resolver problemas de forma creativa. Gracias a nuestra formación en diseño arquitectónico, el pensamiento de diseño forma parte de nuestro ADN para proyectar escenarios y plasmar ideas en forma visual.

Si te interesa cómo aplicar ambas metodologías en el entorno de tu organización, puedes visitar el post Visual Tools para la Innovación en el trabajo.

Imagen: Equipo del Grupo IKEA presentando la estrategia de expansión de la empresa en Barcelona, con el Journey Map desarrollado por d+b Intersection en mayo 2019